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¿Atendemos bien al turista?

En enero, llegó a Bizkaia un 2% más de visitantes que el mismo mes de 2018, con una cifra cercana a las 78.000 personas, destacando el incremento del visitante estatal, que registró una subida del 2,5%, según datos de la Cámara de Bilbao.

Las pernoctaciones en hoteles también subieron, un 4%, igualmente con un aumento importante de los viajeros estatales (7,7%). La duración de la estancia media se aproximó a dos días, mejorando sensiblemente la cifra del año anterior. En cuanto al alojamiento rural, las pernoctaciones crecieron un 17,4% respecto a enero de 2018 con una estancia media de casi tres días.

Junto a estos datos positivos, recordamos que el objetivo de la Diputación Foral de Bizkaia y del Ayuntamiento de Bilbao, para los próximos años, es incrementar la entrada de turistas y sus pernoctaciones, pero también aumentar el gasto que éstos realizan en el territorio. Para ello están trabajando con entidades públicas y privadas entre las que se encuentra la Cámara.

Es indudable que este gasto supondrá riqueza para nuestras empresas, en primer lugar las de servicios, donde englobamos transporte, comercio, hostelería y restauración, alojamiento, cultura, deporte, ocio, etc.

Por esta razón, ante el período festivo de Semana Santa, en el que presumiblemente nos visitará un número importante de turistas y excursionistas, a la luz de las reservas de alojamientos y siguiendo la tendencia de años anteriores, las empresas vizcaínas deben elegir si quieren ofrecer producto, servicio, atención y acogida de turistas quienes, quizás, repitan la visita e incluso prescriban nuestro destino. Esta elección tiene cabida dentro del marco legal vigente.

Lo que no podría servir como excusa es pensar que quienes nos visitan no tienen interés en gastar en el territorio, porque la casuística nos demuestra que sí lo hacen allí donde tengan oferta disponible en el momento y lugar en el que necesiten o deseen realizar ese gasto.

Es cierto que la oferta variada y de calidad de la que disponemos, y dirigida al turismo teniendo en cuenta su procedencia, debe ser presentada y explicada de manera adecuada, y englobada en un “packaging” suficientemente atractivo como estimulo para facilitar el gasto. Esta labor ya se está desarrollando, poniendo siempre en valor el producto local como elemento diferenciador, pues tiene el reconocimiento de quien nos visita.

En este sentido, destacar la implicación del comercio vizcaíno en esta necesaria y continua labor de posicionamiento a nivel internacional.