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La menor dependencia en el sector ocio-turismo determinará que en 2020 el retroceso del PIB de Bizkaia se sitúe entre el 8% - 9%

23-jul-2020

La Cámara de Bilbao prevé una caída del PIB de Bizkaia entre el 8% y el 9% en 2020 por el impacto de la pandemia que podría ser mayor si se produjese un nuevo confinamiento.

La crisis originada por la irrupción del Covid-19 ha provocado que, en el primer semestre de 2020, la economía haya entrado, a todos los niveles y en numerosos sectores, en una situación de recesión.

En este contexto, ni Euskadi ni Bizkaia son una excepción. El impacto socioeconómico de la pandemia y la emergencia sanitaria vivida por el estado de alarma han mermado gravemente nuestra actividad industrial y afectando muy negativamente al empleo.

PIB de BizkaiaEn estas circunstancias, hacer previsiones de crecimiento, cuando se corrigen constantemente, es muy arriesgado. Las condiciones cambian a diario y el temor a una nueva oleada de contagios y repunte de los brotes de la enfermedad pueden hacer que las perspectivas económicas sean más o menos pesimistas.

CÁMARABILBAO ha recogido y analizado en los últimos meses las opiniones de 2.600 empresas de Bizkaia sobre su situación, preocupaciones, necesidades y previsiones 2020-2021, que reflejan un panorama de incertidumbre, pero también de resistencia y reactivación.

La menor dependencia de la economía del territorio en el sector ocio-turismo determinará que, posiblemente, en 2020 el retroceso del PIB se sitúe entre el 8%-9%, con una recuperación en el entorno del 5%-6% para 2021.

Para José Ángel Corres, presidente de la Cámara, “recuperar la confianza es básico para reactivar la economía del país, con medidas eficaces y sostenibles en el tiempo si queremos recuperar la senda del crecimiento y la estabilidad del sistema productivo”.

Los resultados indican que la situación no se vive de igual manera, ni de forma uniforme en las empresas y en los sectores productivos.

A nivel general, la mayoría de las empresas (44,4%) considera que la economía de Bizkaia no se recuperará de un modo consolidado antes de 2022. Sectorialmente, la Industria es más optimista sobre la duración de la crisis, un 35% opina que durará dos o más años. En el caso del Sector Comercial el porcentaje es del 44,8%, y el Resto de Servicios (49,2%) y la Construcción (50%) son los más pesimistas.

Un 36,4% de las industrias vizcaínas afirma tener expectativas malas o muy malas para los próximos meses: un 19,5% señala que sus ingresos disminuirán por encima del 50% y, aunque el 46,8% apuesta por la estabilidad en el empleo, el 29,9% cree que su plantilla se reducirá más de un 10%.

A juicio de la Cámara, la coyuntura económica de Bizkaia puede verse claramente favorecida por la relevancia de su industria, con un peso del 24% frente al 18% de España. Y, en especial, por aquellas industrias que habiendo apostado de manera decidida por el comercio exterior son capaces de mostrar una mayor resilencia frente al impacto de cualquier crisis, ya sea de índole local o global.

No obstante, las exportaciones están sufriendo los efectos de la paralización con un descenso importante: en el periodo enero-mayo las ventas al exterior bajaron un 23,1% y las vascas un 24,7%.

Por lo que se refiere a la construcción, se percibe un mayor dinamismo en el mercado inmobiliario, pero un 33,3% de las compañías constructoras manifiesta unas expectativas negativas con disminución de los ingresos por encima del 50% para el 25% de las mismas y recorte de plantillas superior al 10% para un 20,8% de las empresas del sector.

En el caso del sector comercial, las previsiones son más negativas y reflejan una mayor caída de los ingresos. La mitad de los comercios encuestados por Cámarabilbao prevé malos resultados y un 38,9% habla de reducción de ingresos por encima del 50%. Sin embargo, un 71,4% apuesta por la estabilidad en el empleo y el 17,6% cree que su plantilla disminuirá un 10%.

El conjunto de las actividades económicas como son el ocio-turismo, el transporte y los servicios a empresas, tampoco se caracteriza por el optimismo: un 43% las empresas muestra expectativas malas o muy malas, un 27,6% pronostica menos ingresos, por encima del 50%, y reducción del 10% en puestos de trabajo.

Solucionar las cifras de la crisis constituye una necesidad urgente, y también es preciso realizar un análisis más microeconómico en el que la empresa juegue un papel relevante como creadora de riqueza y de empleo aplicando las mejores prácticas internacionales y tecnologías disponibles.

Los próximos meses van ser decisivos, con dos frentes claramente abiertos: la salud pública y la recuperación económica. En opinión de José Ángel Corres, “proteger a las empresas y a las y los profesionales autónomos, apostar por la industria, la internacionalización, la innovación, la digitalización, la conversión energética y la formación, tienen que ser el reto y el compromiso de las administraciones públicas, su punta de lanza para la esperada reconstrucción que, con las ayudas europeas, puede ser inmediata”.

Los planes, a medio y largo plazo, con acciones flexibles, responsables y solidarias deben ser eficientes y generar certidumbre en las empresas y en la sociedad para tener más oportunidades, salir antes de la crisis y más reforzados para el futuro.