“La computación cuántica no es ciencia ficción, está aquí y nos va a cambiar la vida a todos”

El auge de esta tecnología obliga a las empresas a estar preparadas para aprovechar sus ventajas y abordar sus desafíos éticos para navegar por este nuevo mundo.

Aitor Moreno. La computación cuántica no es ciencia ficción, está aquí y nos va a cambiar la vida a todos

9 mayo, 2024|Categorías: Transformación digital|

Cámarabilbao

El pasado 23 de abril, la computación cuántica se convirtió en el tema central de la Comisión de Transformación Digital de la Cámara de Comercio de Bilbao. En este encuentro, Aitor Moreno Fernández de Leceta, Responsable del Departamento de Inteligencia Artificial & Quantum Computing del Instituto Ibermática de Innovación, impartió una ponencia titulada “Tecnologías Cuánticas: la revolución del siglo XXI ya está aquí”.

Según apuntó Moreno en su exposición, es tal la importancia que esta tecnología está adquiriendo que ya existe “una carrera a nivel geopolítico para ver quién es capaz de desarrollar ordenadores con tecnología cuántica más rápido que otros, lo que permitirá abrir una brecha digital”. Una revolución que está remodelando industrias y planteando desafíos éticos y que ha dejado de ser una visión futurista para convertirse en una realidad disruptiva.

La capacidad cada vez más importante de nuestros ordenadores para transformar los datos en información está provocando un boom de esta tecnología. El acceso cada vez mayor y la mejora de los procesadores está permitiendo que la “capacidad computacional actual sea millones de veces más potente ahora que hace unos pocos años. Antes trabajábamos con válvulas de vacío y ahora es a nivel nano”.

La principal ventaja que presenta la computación cuántica en comparación a la computación clásica es que permite realizar múltiples cálculos simultáneamente, lo que se traduce en una agilización de los procesos. “Los sistemas clásicos no sirven. Si queremos evaluar todas las combinaciones posibles necesitaríamos cientos de años. En el modelo cuántico se generan millones de potenciales escenarios, y se llega a la solución más idónea. No necesitamos indexar, podemos buscar cualquier información de forma paralela”, apuntó Moreno.

Este auge se traduce en aplicaciones prácticas para una amplia variedad de industrias. Una de las áreas más destacadas es la comunicación cuántica, que promete una transmisión instantánea de información con niveles de seguridad sin precedentes. Este avance no solo revolucionará la forma en que nos comunicamos, sino que también garantizará la privacidad y la integridad de los datos en un mundo cada vez más interconectado. En el caso de la ciencia de datos, por ejemplo, le está permitiendo identificar patrones complejos sin la necesidad de grandes conjuntos de datos de entrenamiento, lo que permite un análisis más profundo y preciso de diferentes disciplinas.

También es reseñable su probada utilidad en la resolución de problemas complejos con múltiples variables, desde la logística hasta la producción industrial. Gracias a la computación cuántica es posible garantizar que la información que se extrae es la mejor, “me aseguro de que el resultado que me da es el mejor porque ha evaluado todos los posibles estados”.

Esta alta capacidad ha llevado a que las empresas líderes en diversos sectores estén apostando por dicha tecnología para optimizar sus procesos y resolver desafíos aparentemente insuperables. Proyectos en empresas como Volkswagen, Ford o Mercedes-Benz son la demostración de su potencial para revolucionar la producción y la seguridad en la industria automotriz. En cuanto a otros sectores “es raro que la mayoría de empresas industriales o químicas no tengan ya equipo de computación cuántica trabajando, generando nuevos productos farmacológicos, por ejemplo, y lo mismo pasa con las grandes eléctricas o la banca y las finanzas”, comentó.

La implementación de la computación cuántica, no obstante, también plantea desafíos éticos y prácticos. Desde la formación de talento especializado hasta la seguridad cibernética, que ha generado la necesidad de desarrollar nuevos sistemas de cifrado. Hay una serie de cuestiones que deben abordarse para garantizar que esta tecnología se utilice de manera responsable y equitativa. O el desafío en cuanto a capacidad, ya que, según señala Moreno hemos alcanzado el techo: “hemos copado nuestra capacidad computacional. A nivel de microprocesador no podemos hacer procesadores más pequeños”.

Pero si algo está claro es que la computación cuántica ya no es solo una promesa futurista; es una realidad que está transformando la forma en que vivimos y trabajamos. “Es una tecnología que ha llegado para quedarse” cree Moreno. Para él “no es ciencia ficción, está aquí y nos va a cambiar la vida a todos. Parece que hasta hace un año la IA no existía. ¿Y qué ha pasado? Ahora es una obligación tenerla para las empresas, se ha convertido como tener el email o un Excel. Con la cuántica está pasando lo mismo”.

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