La facturación del ecommerce se ha multiplicado por 5,7 en la última década y supera ya los 114.800 millones de euros
Más de 29 millones de personas realizan compras online en España, impulsando una transformación que abre nuevas oportunidades para el comercio local.

Cámarabilbao
El comercio electrónico en España ha vivido una transformación histórica durante los últimos diez años. Lo que en 2015 era un canal de venta en plena consolidación se ha convertido en 2025 en uno de los principales motores del consumo, la internacionalización y la digitalización empresarial.
Los datos hablan por sí solos. La facturación del ecommerce ha pasado de 20.013 millones de euros en 2015 a 114.812 millones en 2025, lo que supone multiplicar por 5,7 el volumen de negocio en apenas una década. En términos acumulados, el crecimiento alcanza el 473,7%, con una tasa media anual cercana al 19%. Según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el comercio electrónico mantiene además un fuerte ritmo de crecimiento, con incrementos interanuales superiores al 20% durante 2025.
Para el sector comercial esta evolución refleja una realidad cada vez más evidente: los hábitos de compra de los consumidores han cambiado de forma permanente y la presencia digital se ha convertido en un factor estratégico para ganar visibilidad, captar clientes y ampliar mercados.
Más compras, más frecuencia y nuevos hábitos de consumo
Si la facturación ha crecido de forma espectacular, el número de operaciones lo ha hecho aún más. En 2015 se registraban cerca de 300 millones de transacciones online en España. Diez años después, la cifra supera los 2.000 millones de operaciones anuales.
Este dato refleja una tendencia muy relevante: los consumidores compran online con mayor frecuencia y para resolver necesidades cada vez más cotidianas. Categorías como restauración, alimentación, movilidad o servicios digitales han ganado protagonismo frente a otras compras más esporádicas.
Paralelamente, el importe medio por transacción ha disminuido, pasando de unos 67 euros en 2015 a cerca de 56 euros en 2025. Esto demuestra que el comercio electrónico ha dejado de utilizarse únicamente para compras puntuales de importe elevado y se ha integrado en el día a día del consumidor.
Al analizar qué sectores generan más ingresos, el turismo continúa ocupando una posición destacada. Agencias de viajes, transporte aéreo y alojamientos representan aproximadamente una quinta parte de toda la facturación del comercio electrónico en España. Junto a ellos, la moda sigue siendo una de las categorías más relevantes, mientras que la alimentación online ha ganado un peso considerable durante la última década.
Otro de los grandes cambios de la década ha sido la consolidación del smartphone como principal herramienta de compra. Los estudios más recientes del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) muestran que más del 83% de los compradores online utiliza el móvil para realizar sus compras, mientras que las redes sociales ganan peso como canal de descubrimiento y adquisición de productos.
La pandemia aceleró el cambio, pero no fue el único factor
Aunque el impacto de la COVID-19 marcó un punto de inflexión en los hábitos de compra, la evolución del ecommerce no puede explicarse únicamente por la pandemia. De hecho, el crecimiento de la facturación total en 2020 fue más moderado de lo que podría parecer debido al fuerte peso que tienen las actividades vinculadas al turismo dentro del comercio electrónico español. La caída de los viajes, el transporte aéreo y los alojamientos frenó temporalmente el crecimiento global del sector.
Sin embargo, la recuperación posterior fue especialmente intensa. A partir de 2022, el comercio electrónico retomó un ritmo de crecimiento muy elevado impulsado por la consolidación de nuevos hábitos de compra digital y por la recuperación del consumo.
Una oportunidad para el comercio local
Quizá uno de los datos más interesantes para el tejido comercial local sea que el mercado doméstico está mostrando un crecimiento especialmente sólido. Mientras que históricamente gran parte de las compras online se dirigían a comercios extranjeros, la facturación generada por operaciones realizadas entre consumidores y empresas ha crecido con fuerza durante los últimos años.
Además, según el ONTSI, cerca de 29,4 millones de personas realizaron compras online durante 2024 y el volumen de negocio B2C superó los 110.000 millones de euros. El informe destaca también que las pymes y los autónomos están encontrando en el canal digital una vía eficaz para crecer, diversificar ingresos y competir en mercados cada vez más amplios.
Para muchos comercios de Bizkaia, la digitalización ya no consiste únicamente en abrir una tienda online. Se trata de combinar la cercanía y confianza del comercio local con herramientas digitales que permitan atraer nuevos clientes, mejorar la experiencia de compra y ampliar el alcance geográfico del negocio.
Tras una década de crecimiento ininterrumpido, las perspectivas siguen siendo positivas. La incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, la mejora de la logística, la personalización de la experiencia de compra y el auge del comercio social seguirán transformando el sector en los próximos años.
