Belén Frau, José Antonio Jainaga e Ignacio Marco-Gardoqui, nuevos Cónsules de Bilbao
La Cámara de Comercio de Bilbao, en su 140 aniversario y el 515 del Consulado, recupera la iniciativa de nombrar Cónsules honoríficos de la Villa a personalidades que llevan su nombre por el mundo.
Cámarabilbao
La Cámara de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Bilbao, como heredera del Consulado de Bilbao, ha nombrado Cónsules de Bilbao a tres personalidades destacadas que llevan el nombre y el prestigio de la Villa por el mundo. Estas personalidades son:
- La directora de comunicación de Ikea, Belén Frau
- El presidente de Sidenor, José Antonio Jainaga
- El economista y articulista, Ignacio Marco-Gardoqui
El acto de proclamación se ha iniciado en la Iglesia de San Antón, donde el Consulado tenía su sede en un edifico anejo. Los nuevos Cónsules han sido recibidos por el prior del Consulado y presidente de la Cámara de Comercio de Bilbao, José Ignacio Zudaire, acompañado por la teniente Alcalde, Amaia Arregi; el Viceconsejero de Turismo y Comercio del Gobierno Vasco, Jakes Aguirrezabal; de la directora general de Competitividad Territorial y Turismo, Cristina Múgica; y el subdelegado del Gobierno, Carlos García Buendia, así como por una representación de otros Cónsules.
Tras el aurresku de honor y la foto de familia, la comitiva se ha dirigido en el “Azulito”- mítico minibús que recorrió las calles de Bilbao durante más de 25 años, hasta 1989- al Edificio del BBVA en la plaza de San Nicolás. En su interior se ha llevado a cabo el acto solemne de proclamación de los tres nuevos Cónsules, acompañados por un centenar de autoridades y representantes de la vida política, económica, social y cultural de Bilbao/Bizkaia.
Durante el nombramiento, José Ignacio Zudaire, como prior, ha destacado que este acto es más que una tradición. “Es el reconocimiento -ha remarcado- a aquellas personas que comparten en su labor profesional los valores que nos han definido siempre a las gentes de Bilbao: el esfuerzo, la responsabilidad, la visión de futuro, la apertura al mundo, la palabra dada, la iniciativa empresarial y el compromiso con el progreso colectivo”.
Desde su fundación en 1511, el Consulado de Bilbao fue una institución pionera, capaz de convertir a Bilbao en un referente internacional y la Cámara, heredera de aquel legado histórico, “mantiene intacta esa vocación de servicio a la empresa, a la sociedad y a la proyección internacional de Bilbao/Bizkaia y, por extensión, de Euskadi. En nuestro 140 aniversario queremos reconocer a tres profesionales que también lo llevan a cabo en su vida personal y profesional”, ha indicado Zudaire.
Tres cónsules con firma propia
Belén Frau es Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad del País Vasco. Cuenta con más de 25 años de trayectoria internacional en liderazgo empresarial, retail, transformación y estrategia de marca. En noviembre de 2021 se incorporó al Comité Ejecutivo de Ingka Group (IKEA) para asumir el liderazgo de la estrategia global de comunicación, reputación y posicionamiento corporativo.
José Antonio Jainaga es Ingeniero Industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Bilbao y ha desarrollado toda su carrera profesional en la industria. Actualmente es presidente de Sidenor, Fundador y Presidente de Mirai Investments, y en 2026 ha iniciado una nueva etapa en Talgo para impulsar a la compañía y convertirla en referencia mundial del sector ferroviario.
Ignacio Marco- Gardoqui es economista y abogado por la Universidad de Deusto. Ha llevado a cabo diversas responsabilidades directivas en reconocidas entidades públicas y privadas, con presencia también en un distintos Consejos de Administración. Cuenta con una extensa y destacada trayectoria en el ámbito financiero, es analista económico y cronista de referencia que promueve la comprensión del tejido económico y empresarial.
La misión de los Cónsules, tal y como se estipula, es: “Llevar el nombre de Bilbao con orgullo por todo el mundo, propagar las virtudes del trabajo, honradez y hospitalidad de los bilbaínos y bilbaínas, y que todas sus actuaciones estén dirigidas al mayor engrandecimiento y prosperidad material y espiritual de Bilbao y de sus gentes”.
Consulado de Bilbao: institución clave para el progreso comercial y mercantil
Bilbao fue puerto antes que Villa. Los navegantes, armadores y mercaderes del puerto fueron quienes impulsaron al Señor de Vizcaya, Diego López de Haro, a fundar el 15 de junio de 1300 la Villa con el mismo nombre del puerto existente: el Puerto de Bilbao. Desde entonces, los maestres y capitanes de nao, así como los mercaderes bilbaínos, ejercieron sus actividades asociadas en “Universidad” o gremio, hasta que en 1511 se constituyó el Consulado de Bilbao, auténtico ministerio económico, con jurisdicción mercantil propia.
El Consulado de Bilbao merece un capítulo destacado en la historia de Bizkaia porque su actividad permitió la evolución del comercio marítimo del Territorio y su desarrollo industrial. Posibilitó solventar cuestiones de la actividad mercantil, terrestre y marítima, en una jurisdicción separada de la ordinaria y civil. Entre otros hitos, se encargó de velar por las tareas encaminadas a hacer de la Ría un cauce navegable, impulsó de manera decisiva la expansión del Puerto y atendió sus necesidades de infraestructuras, y fue el precursor de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao.
La labor legislativa del Consulado de Bilbao comenzó pronto y las ordenanzas de 1737 fueron su obra más importante. Este tratado mercantil fue incluido en la Novísima Recopilación de leyes del Estado y se difundió por todo el mundo, sobre todo en América Latina y Filipinas, que las adoptaron como su Código de Comercio.
Venía a ser, además, un Ministerio de Economía, de Obras Públicas, de Transporte, de Gobernación y de Asuntos Exteriores. Tenía un centro de representación propio en Brujas, ‘La Casa de Vizcaya’, que en el siglo XVI era el principal centro mercantil de Europa. Hoy día cuenta Brujas con una plaza denominada ‘de los vizcaínos’ y que está construida sobre el solar en el que encontraba la ‘Casa de Vizcaya’.
Antes de su desaparición, entre otros proyectos, el Consulado creó la Escuela de Comercio, estableció la enseñanza de inglés y francés e impulsó la Escuela de Náutica.
La trayectoria del Consulado de Bilbao acabó con la creación del nuevo Tribunal de Comercio y el primer Código de Comercio Español, el 1 de enero de 1830, que anulaba los tribunales consulares y que abría la puerta al nacimiento de las Cámaras de Comercio. La de Bilbao se constituyó el 28 de mayo de 1886, hace ahora 140 años.
Siguiendo su estela, esta Cámara ha contribuido al desarrollo económico de Bizkaia. Como heredera de dicho Consulado, se le otorgó el derecho a proclamar cónsules de Bilbao y ya ha nombrado a cerca de medio centenar.












































