cerrar

"Es conveniente establecer un sistema objetivo de remuneraciones y aprender a diferenciar propiedad y gestión"

Con el título “Modelos de remuneración y sistemas de valoración de ejecutivos” se han analizado las formulas para afrontar y resolver uno de los dilemas habituales a los que se enfrentan las familias empresarias: la retribución de los familiares que trabajan en la empresa.

En el marco en los Encuentros Empresa Familiar 2016 que organizan conjuntamente la Diputación Foral de Bizkaia, la Confederación Empresarial de Bizkaia - CEBEK, la Universidad del País Vasco / EHU, a través de su Cátedra de Empresa Familiar, y la propia Cámara, Manuel Baldelana, gerente de Unilco, ha profundizado en cuestiones básicas relacionadas con la retribución.

En la práctica, según Baldelana, la remuneración de los familiares activos en el negocio suele ser la misma y muchas veces impuesta por el fundador, “basándose en los principios de que todos los hijos “debieran” trabajar con el mismo entusiasmo y dedicación en la empresa familiar (y por tanto el mismo sueldo), y además para evitar discusiones entre los miembros de la siguiente generación”.

Manuel Baldelana, durante su conferencia.Este tipo de actuaciones origina “injusticias” tanto por las diferentes funciones y responsabilidades que toma cada miembro de la familia que trabaja en la gestión operativa de los negocios como por el ejemplo que se da a las próximas generaciones.

De todas formas, a juicio del experto, para un empresario familiar “es difícil establecer diferencias entre sus hijos y se tiende a considerar que lo justo es retribuir de igual manera a todos”. En algunos casos, argumenta, “se considera que lo importante es el grado de compromiso y dedicación que todos tienen por la empresa, sin atender a la responsabilidad del puesto que cada uno desempeña. En otros, son los conflictos y rivalidades posibles o existentes los que hacen pensar que establecer un sistema que no marque diferencias evitará tensiones entre ellos”.

Sin embargo, a la larga, este tipo de hechos provoca entre los miembros de la familia sentimientos contradictorios y de desmotivación especialmente en aquellos que entienden que el trabajo que desarrollan, las horas dedicadas y su grado de responsabilidad son mayores al de otros miembros de la familia. En cualquier caso, “si como consecuencia de los valores y tradición familiar todos los miembros aceptan de buen grado un esquema igualitario de retribución, no hay porque modificarlo”.

No obstante, conviene pensar en la siguiente generación y actuar con visión de futuro. Por ello, sería interesante planificar la política de retribuciones más conveniente para aquellas personas que van incorporándose al negocio familiar.

En definitiva, las empresas familiares en las que existen discrepancias, indica Manuel Baldelana, “es conveniente establecer un sistema objetivo de remuneraciones y aprender a diferenciar con claridad dos conceptos básicos: propiedad y gestión. La igualdad de los hijos puede manifestarse en el porcentaje de participación en beneficios que reciba cada uno de ellos como futuros accionistas o propietarios de la empresa; pero, como gestores o ejecutivos sus remuneraciones deben responder a la labor desempeñada”.

Con este acto se cierra el ciclo de actividades 2016 que bajo el tema “El reto de la continuidad” ha ofertado 17 actividades en formato de jornadas, talleres y conferencias en las que han participado más de 900 personas. En estos momentos, CEBEK, la UPV/EHU y la Cámara de Bilbao están trabajando en la programación de los Encuentros Empresa Familiar 2017 que próximamente se presentará a las empresas familiares de Bizkaia.