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La incertidumbre marca la actividad del comercio de Bizkaia por la reducción de ventas y la falta de liquidez

07-may-2020

Gran preocupación en los comercios en Bizkaia por el impacto del COVID-19, si bien con dos realidades claramente diferenciadas por la prohibición o no de apertura del establecimiento

De los comercios con prohibición de abrir, dos terceras partes tienen el máximo nivel de preocupación (diez sobre diez). En el caso de los comercios que han estado abiertos la incertidumbre es más moderada.

Un 97% de los establecimientos considerados no esenciales encuestados por CÁMARABILBAO asegura que se ha visto afectado negativamente por el cierre obligatorio, 4,8 sobre un total de 5 puntos.

Las expectativas del negocio han cambiado radicalmente en los dos colectivos analizados. Si antes de la crisis un 67,8% de los comercios con prohibición de abrir presentaba expectativas buenas o muy buenas, en la actualidad es mala o muy mala para un 88,8%. En el caso de los comercios considerados esenciales pasa de un 67,2% con expectativas positivas a un 71,9% que ahora anuncia previsiones malas o muy malas.

Gráfico comercioEl colectivo de establecimientos obligado a cerrar ha visto disminuir sus ingresos de una forma drástica. Dos tercios los han disminuido en más del 50% y un 24% por encima del 75%. Y, los comercios que han permanecido abiertos los han aminorado entre el 20% y el 49%.

A pesar de que la pandemia está incidiendo de manera importante en la actividad del comercio de Bizkaia, la gran mayoría de los negocios no tiene previsto variar la dimensión de su plantilla, aunque un 10% de los que han tenido prohibida su apertura en abril la reducirá en más de un 50%.

Por otro lado, uno de cada cuatro comercios con prohibición de abrir ha perdido sus clientes más importantes y un 53% indica que prevé perder alguno.

En relación con los proveedores, entre los comercios cerrados, un 41,5% teme perder alguno en los próximos meses, mientras que en los establecimientos abiertos un 40,6% ha perdido ya proveedores, pero mantiene los más importantes.

Los datos de la encuesta de la Cámara reflejan también que la crisis sanitaria está originando o provocará problemas de liquidez en los comercios vizcaínos, sobre todo en aquellos que no han podido abrir sus puertas. Principalmente, son tres las obligaciones de pago que preocupan a los comercios: los impuestos, los salarios y los pagos a la Seguridad Social. Otro tipo de pagos como los arrendamientos inmobiliarios, los préstamos financieros o los pagos de suministros, lógicamente afectan más a quienes no han podido abrir su establecimiento.

Mientras que dos terceras partes de los comercios de Bizkaia que han podido abrir creen que no han perdido posición competitiva en el mercado, la mitad de los que han cerrado por obligación legal ha visto como los efectos del COVID-19 han repercutido negativamente en su posición competitiva.

Las principales dificultades están vinculadas a las medidas de seguridad y los problemas de distribución, aprovisionamiento y tesorería.

Los comercios con prohibición de abrir son más optimistas sobre la recuperación de la economía vasca que respecto a su propio negocio (3,1 frente a 2,6). Por el contrario, para los comercios que han estado abiertos las perspectivas son ligeramente más favorables para su negocio (3,8) que para el conjunto de la economía vasca (3,7).

La circunstancia de tener o no abierto el establecimiento determina que las principales medidas organizativas y de seguridad del comercio sin prohibición de abrir sean: incrementar la protección de las y los trabajadores, reducir y/o redistribuir la jornada y la reorganización física de los puestos de trabajo. En el grupo de comercios que han cerrado, son prioritarias las medidas de protección y la adecuación de los puestos de trabajo, además de la aplicación de un ERTE por fuerza mayor.

Por otra parte, los comercios encuestados por CÁMARABILBAO señalan tres medidas empresariales para hacer frente a la crisis socio-sanitaria: la solicitud de avales y ayudas, la reducción de la actividad y la revisión de los contratos con clientes y proveedores. En el caso del grupo de establecimientos que se han visto obligados a cerrar se prioriza la consecución de avales y ayudas, mientras que los comercios que han permanecido abiertos plantean la reducción de actividad. Además, uno de cada cuatro comercios de ambos colectivos indica la posibilidad de reconvertir el negocio.

Entre los cambios futuros en la operativa del negocio, los dos sectores analizados coinciden, aunque las prioridades son diferentes. Los comercios que han podido abrir en el mes de abril indican como principales cambios: explorar nuevos mercados y clientes, potenciar canales de información tanto con empleados como con clientes y proveedores, y el desarrollo de la venta online. Y, el colectivo con prohibición de apertura prioriza la venta online, explorar nuevos mercados y clientes, así como potenciar nuevos canales de información para empleados, clientes y proveedores.

Respecto a las medidas adoptadas por las distintas administraciones públicas los comercios las califican como insuficientes, con una visión más crítica en el grupo de los comercios con prohibición de abrir.

La mayor parte de los efectos del Covid-19 son negativos, pero en determinados aspectos se abren oportunidades para ciertos negocios. Los datos del informe de la Cámara de Bilbao indican que un 23,4% de los comercios que se ha mantenido abierto opina que la situación originada por la pandemia puede presentar algún tipo de oportunidad a su empresa cuando se retorne a la actividad. Este porcentaje se reduce a un 14,5% para los establecimientos de Bizkaia en los que la apertura no estaba permitida.

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