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El comercio de alimentación fresca de Bizkaia se adapta a los cambios del nuevo escenario económico

En los últimos años, el comercio minorista de alimentación de Bizkaia ha experimentado una evolución negativa desde el punto de vista de generación de ingresos a precios constantes, aunque se aprecia cierta mejora a partir de 2010. Por otro lado, como recoge el Plan de Adaptación al Comercio 2015, elaborado por el Gobierno Vasco, el sector comercial adolece de una falta de pautas de referencia e indicadores adecuados que permitan evaluar su posición competitiva y posibiliten una comparación provechosa de las prácticas comerciales.

En este contexto, en el marco del Programa COMPITE-Iniciativas, promovido por el Gobierno Vasco a través de la SPRI, la Cámara de Comercio de Bilbao, y en su seno  la Mesa de Alimentación Fresca de Bizkaia, ha puesto en marcha el proyecto Plan de Mejora Competitiva del Comercio de Alimentación Fresca de Bizkaia, con el objetivo de concienciar e involucrar al mayor número posible de comercios minoristas para abordar procesos de mejora competitiva en cooperación.

Partiendo de un estudio internacional de benchmarking que identifica las mejores prácticas en este subsector comercial, el proyecto se ha centrado en la definición de Diagnósticos de Mejora Competitiva de 120 empresas o profesionales autónomos del comercio de alimentación fresca de Bizkaia, que integra a más de 280 establecimientos. Estos Diagnósticos se han realizado con un enfoque de procesos, para analizar la rentabilidad en la cadena de valor y posibilitar además una mejora continua.

La alta participación confirma el compromiso e interés de este  sector por conocer su situación actual y aplicar herramientas que le permitan adaptar su estrategia y funcionamiento al cambio del entorno económico, con condiciones cada vez más exigentes.

Las principales conclusiones del trabajo son las siguientes:

• El comercio minorista de alimentación fresca tiene un carácter estratégico por su aportación al producto interior bruto, al empleo y a la competitividad de nuestra economía. Más de la mitad de los comercios encuestados facturaron entre 150.000 y 350.000 euros en el año 2010, y un 15% de ellos superó el medio millón de euros.

• Sus principales fortalezas son la calidad y variedad de la gama de productos que ofrecen. Todos los comercios analizados afirman que el precio no es su única ventaja competitiva. Disponen de otros atributos clave de su oferta, y consideran que sus clientes valoran positivamente el nivel de precios.

• Por el contrario, la oferta de servicios adicionales (vales promocionales, tarjetas de fidelización, etc.), la utilización de sistemas de recogida y análisis de información de mercado, el conocimiento de la competencia y la realización de encuestas de satisfacción, no son una práctica habitual en la mayoría de los comercios.

• La utilización de internet como herramienta de gestión, comercialización y comunicación es muy pequeña en el sector.

• En relación con los procesos internos, el sector presenta una posición óptima en cuanto a la decoración, limpieza y estado de conservación de los comercios, y afirma realizar una correcta gestión de sus compras y estar satisfecho con la relación calidad-precio que le ofrecen sus proveedores habituales. Quizás, por ello, la búsqueda sistemática de nuevos proveedores tampoco sea una práctica habitual.

• Su situación económico-financiera, en general, es saneada, a pesar de la reducción de los ingresos y de los beneficios netos durante los últimos tres años, 2008-2010. La principal debilidad detectada es la planificación y control.

• Por último, en relación con el proceso aprendizaje y desarrollo, los comercios mantienen los certificados y registros sanitarios que regulan su actividad con alimentos frescos, pero -salvo en el subsector de confitería y pastelería- la existencia de certificaciones de calidad es baja. Respecto al personal, señala que este sector no resulta atractivo para la gente joven, dado el nivel salarial y los amplios horarios.

Entre las áreas de mejora, que podrían desarrollarse a través de proyectos en cooperación empresarial, se perfilan las siguientes:

• Definir sistemas de información de mercado que permitan visualizar su evolución, anticipar tendencias y definir las estrategias que redunden positivamente en un incremento del número de clientes, sobre todo del segmento de 30 a 45 años, que es el que menos utiliza el comercio minorista especializado como canal de compra.

• Desarrollar un proyecto de innovación en la gestión del comercio minorista de cada subsector (carnicería, pescadería, frutería y pastelería), enfocado a la implantación de un sistema de gestión integral que incluya: producción, gestión comercial, un sistema administrativo-financiero, y un sistema de comunicación con cliente-proveedor, integrado con un portal de venta a través de internet.

• Realizar campañas de publicidad compartidas que fomenten el consumo de productos de alimentos frescos.

• Fomentar la colaboración sectorial e intersectorial: alianzas estratégicas, grupos de compra para materias primas comunes, promoción conjunta de alimentos frescos, de alimentos artesanos, etc.

• Estudiar Buenas Prácticas de la Artesanía Agroalimentaria y desarrollar una normativa que garantice al consumidor un producto final individualizado, de calidad, y con características diferenciales, obtenidas gracias a la intervención personal del Maestro Artesano.

• Ciertas empresas individuales, especialmente en el sector de pastelería-confitería, presentan un alto potencial de internacionalización de sus actividades.

 

Integrantes de la Mesa de Alimentación Fresca de Bizkaia: Gremio de Artesanos de Confitería y Pastelería de Vizcaya; Asociación de Compradores Minoristas de Frutas, Hortalizas y Verduras de Vizcaya; Asociación de Compradores Detallistas de Pescado; OKELBIZ Asociación de Empresarios Carniceros de Vizcaya.